-No se si quedarme callada por que me has dejado sin palabras o besarte.
Se acercó lentamente hacia mi con el propósito de rozar mis labios dulcemente. Los cinco segundos que tardó en hacerlo se me hicieron eternos. Aun que me hiciera la dura estaba deseando besarle. Des
Yo creo que fueron diez minutos más o menos los que nos quedamos inmóviles, con los labios tan cerca que podía notar su aliento en los mios. Y fue maravilloso. Estábamos bañados por la luna, en el segundo piso de la torre eiffel y con un picnic preparado. Casi me derrito.
Y bueno, ya lo demás os lo dejo a la imaginación. Solo diré que no tocamos absolutamente nada de aquel picnic.
