
Pues mira que sí, que sigo loca por tus lunares, por tus ojos "olas rompiendo contra los acantilados", por tu aliento tras mi oreja, por tus manos en mi entrepierna y por todo aquello que no se puede contar.
Que me da igual como doblemos los calcetines mientras sea en la misma cómoda, no me importa el color de las sábanas si al fin y al cabo vas a acabar tiñéndolas de ti, que las sonrisas en tu boca saben mejor.
Y que por mucho que intente disimularlo, tu sonrisa me transporta a lugares insospechados. Cuando estoy contigo no puedo hacer otra cosa que mirarte, quedarme atontada con tus muecas, tu cuerpo, tu forma de moverte.
Pues mira que sí, será que has sido mi amor.
